En todo lo malo hay algo bueno
Obviamente a pesar de mi disgusto se fue a pescar. Pero… resultó ser un fin de semana fantástico. Como tenía miedo de no poder sola con los chicos, llamé a mis padres y a mi hermana Clari para que se quedaran con nosotros el fin de semana. Jugamos con los chicos toda la tarde a la mancha, la escondida, la casita, todos los juegos, mis papás felices de estar haciendo de abuelos.
A la noche, como estábamos todos muertos, comimos y se quedaron dormidos (logro absoluto) en seguida.
Clari, que está soltera me imploró que la acompañara a un bar, que estaba su nuevo “novio” con amigos… y bueno, hijos durmiendo, papás cuidando, al bar fuimos. Lo que me divertí….
El nuevo novio de mi hermana brilla por lo gracioso, no para un segundo, los amigos divinos, atentos e impecables. Igual, si tengo que ser sincera, creo que lo que me gustó fue sentirme mirada, mimada. Que estén atentos a qué quiero, si estoy ok y si me estoy divirtiendo, sentirme gustada o agradada sería la palabra correcta. Todo esto me hizo acordar a cuando estaba de novia con Juan y salíamos a todas partes: fiestas, recitales, casamientos de amigos, bares…todo era novedoso y divertido.
Clari se junta con ellos hoy a la noche, yo vuelvo a mi rol de madre, pero en realidad muero por acompañarla y revivir mi época de soltera ¿está mal?
Creo que se puede ser mamá y salir a divertirse ¿no? Por eso, no dudé ni un instante en organizar una salida de a cuatro durante la semana con Juan, Clari y su nuevo novio. Ahora tengo que pensar con quién dejo a los chicos.





